La tragedia ocurrida en Suiza pone de relieve la importancia de la prevención, la educación sobre seguridad y la necesidad de protocolos de emergencia adecuados.
El incendio ocurrido en Suiza durante las celebraciones de Año Nuevo, que resultó en la trágica pérdida de al menos cuarenta vidas y decenas de personas gravemente heridas, ha puesto en evidencia el peligro de las quemaduras severas y las lesiones relacionadas.
En estos casos, la rápida intervención médica y el tratamiento adecuado son esenciales para salvar vidas y mitigar los efectos a largo plazo de las lesiones. Las quemaduras, particularmente las más profundas, son lesiones complejas que requieren atención inmediata y un enfoque multidisciplinario.
Tipos de quemaduras
Las quemaduras se clasifican según su gravedad en tres tipos principales:
-Quemaduras de primer grado: Afectan sólo la capa superficial de la piel (epidermis). Se caracterizan por enrojecimiento, dolor y ligera hinchazón. Son las quemaduras solares por ejemplo.
–Quemaduras de segundo grado: Involucran tanto la epidermis como la capa más profunda de la piel (dermis). Son más graves y pueden causar ampollas, dolor intenso y mayor hinchazón.
–Quemaduras de tercer grado: Son las más severas y afectan todas las capas de la piel, llegando incluso a los tejidos más profundos, como músculos, nervios y huesos. La piel puede aparecer carbonizada o de color blanco. En estos casos, la sensación de dolor puede ser mínima o inexistente debido al daño en los nervios.
En el caso del incendio en Suiza, muchas de las personas afectadas sufrieron quemaduras de segundo y tercer grado, que son las más peligrosas y de riesgo vital. Las quemaduras graves pueden comprometer funciones vitales del cuerpo, como la respiración y la circulación, y pueden llevar a complicaciones como infecciones, shock o insuficiencia orgánica múltiple.
La importancia del tratamiento inmediato
El tratamiento adecuado y la rapidez en la intervención son fundamentales para aumentar las posibilidades de supervivencia y recuperación. En situaciones de emergencia como un incendio, es crucial saber qué hacer antes de que llegue el equipo médico. Aquí te explicamos los pasos básicos de los primeros auxilios:
1. Eliminar la fuente de calor: Lo primero es retirar a la víctima de la fuente de calor, siempre que sea posible, para evitar más daños. En el caso de quemaduras por fuego, esto incluye apagar las llamas (si es que están presentes) cubriendo a la víctima con una manta o utilizando agua si no hay riesgo de electrocución.
2. Enfriar la quemadura: Enfriar las quemaduras de segundo y tercer grado puede aliviar el dolor y reducir el daño. Se debe aplicar agua fría (nunca hielo) en la quemadura durante al menos 10 minutos. Si la quemadura afecta grandes áreas del cuerpo, es mejor mojar un paño con agua fría y aplicarlo de forma continua.
3. Cubrir la quemadura: Después de enfriar la quemadura, es importante cubrir la zona afectada con un vendaje estéril o una tela limpia. Esto ayudará a proteger la herida de infecciones y reducirá el dolor al evitar el contacto directo con el aire.
4. No perforar las ampollas: Si la quemadura es de segundo grado, pueden formarse ampollas. No debe intentarse perforarlas, ya que esto puede aumentar el riesgo de infección. Si se hacen, debe ser en las mejores condiciones de esterilidad.
5. Llamar a Emergencias: Las quemaduras graves requieren atención médica urgente. En cuanto se estabilice a la víctima, es necesario contactar con los servicios de emergencia para que reciban atención especializada lo más rápido posible.
Complicaciones de las quemaduras severas: riesgos vitales
Las quemaduras severas no sólo son dolorosas, sino que tienen implicaciones graves para la salud de las víctimas. Cuando se producen quemaduras profundas o extensas, varios sistemas del cuerpo pueden verse comprometidos, lo que las convierte en lesiones de riesgo vital. A continuación, se detallan algunas de las complicaciones más comunes:
1. Shock: Las quemaduras graves pueden causar una pérdida significativa de fluidos debido a la deshidratación y la destrucción de los vasos sanguíneos en la zona afectada. Esto puede llevar a un shock hipovolémico, una complicación peligrosa en la que el cuerpo no tiene suficiente volumen sanguíneo para funcionar correctamente, lo que afecta la circulación y el suministro de oxígeno a los órganos vitales.
2. Infecciones: La piel actúa como una barrera protectora contra las infecciones. Las quemaduras graves destruyen esta barrera, dejando a la víctima vulnerable a infecciones bacterianas y fúngicas. Las infecciones pueden propagarse rápidamente y causar sepsis, que es una respuesta inflamatoria generalizada del cuerpo ante una infección, y que puede poner en peligro la vida.
3. Problemas respiratorios: En los incendios, las víctimas pueden inhalar humo tóxico, lo que provoca lesiones en las vías respiratorias y en los pulmones. La inhalación de sustancias como monóxido de carbono o gases tóxicos puede causar asfixia o daño pulmonar a largo plazo.
4. Lesiones neurológicas: Las quemaduras severas, especialmente en áreas extensas del cuerpo, pueden dañar los nervios y los tejidos nerviosos. Esto puede provocar dolor crónico, pérdida de sensibilidad o movimiento, y afectación en la función motora.
5. Complicaciones renales y cardiovasculares: El shock, la deshidratación y la pérdida de sangre por quemaduras graves pueden afectar los riñones y el sistema cardiovascular. En algunos casos, la insuficiencia renal o el colapso cardiovascular pueden ser fatales si no se tratan a tiempo.
Tratamiento médico de las quemaduras severas
Una vez que la víctima es trasladada al hospital, el tratamiento de las quemaduras graves implica una serie de intervenciones médicas complejas:
1. Hidratación y reemplazo de fluidos: Uno de los aspectos más críticos del tratamiento de las quemaduras es la reposición de líquidos. La terapia intravenosa se utiliza para rehidratar a la víctima y restaurar el equilibrio de fluidos en el cuerpo.
2. Manejo del dolor: Las quemaduras severas son extremadamente dolorosas, por lo que se administran analgésicos y sedantes para aliviar el dolor y la ansiedad. En algunos casos, se puede recurrir a la sedación general si el dolor es intenso y difícil de controlar.
3. Desbridamiento y cirugía: El desbridamiento es el proceso de eliminar el tejido muerto o dañado para prevenir infecciones y facilitar la curación. En casos graves, es necesario realizar injertos de piel para cubrir las áreas quemadas.
4. Monitoreo y soporte intensivo: Las víctimas de quemaduras severas suelen requerir cuidados en una unidad de cuidados intensivos (UCI), donde se monitorizan continuamente sus signos vitales, la función respiratoria, y la circulación.
Las quemaduras severas son lesiones extremadamente peligrosas que pueden comprometer la vida de las víctimas. Requieren un tratamiento rápido y especializado para reducir el riesgo de complicaciones graves. La tragedia ocurrida en Suiza pone de relieve la importancia de la prevención, la educación sobre seguridad y la necesidad de protocolos de emergencia adecuados para proteger a la población, especialmente en eventos masivos. La rapidez en la atención médica es fundamental para minimizar las consecuencias de estas terribles lesiones.


